Introducción
El fin de año representa una época distinta para la mayoría de las personas. La rutina cambia, aumentan los eventos sociales y se transforman hábitos esenciales, especialmente la alimentación y la actividad física. Además, por diversas razones, el nivel de estrés emocional se intensifica durante estas semanas, lo que favorece decisiones alimentarias impulsivas.
En este documento se presentan estrategias para prevenir la ganancia de peso durante las fiestas decembrinas, un fenómeno ampliamente documentado en la literatura científica y una preocupación constante en la población. Entre posadas, cenas navideñas y reuniones comunitarias, muchas personas incrementan entre 0.5 y 2.5 kilogramos en pocas semanas.
A continuación se abordan seis preguntas frecuentes sobre este fenómeno y se explica la estrategia SANTA, diseñada para promover decisiones conscientes y equilibradas durante este periodo.
1. ¿Realmente muchas personas aumentan de peso en diciembre?
Diversos estudios muestran que gran parte del aumento de peso anual ocurre en diciembre. Entre 50 % y 80 % de ese incremento se concentra en el último mes del año. La magnitud varía según factores individuales, aunque adolescentes y adultos en el hemisferio norte presentan este patrón de manera constante.
Las personas pueden ganar entre 0.5 y 2.5 kilogramos debido a excedentes calóricos derivados de comidas abundantes, postres, bebidas alcohólicas o azucaradas y una disminución significativa de la actividad física. El clima frío, los días cortos, las desveladas y las enfermedades respiratorias favorecen menor movimiento corporal.
Pequeños excedentes diarios de 100 a 200 kilocalorías —equivalentes a una bebida endulzada y una botana frita, galletas o una rebanada de pastel— se acumulan gradualmente y se transforman en kilos difíciles de revertir durante el resto del año.
2. ¿Por qué engordamos con tanta facilidad en estas fechas?
La combinación de comida abundante, platillos altamente calóricos, reuniones constantes, irregularidad en horarios, menor movimiento y una amplia disponibilidad de alimentos ultraprocesados genera un entorno que estimula el consumo excesivo. La regulación de hambre y saciedad se altera y se favorece un consumo superior al requerido.
Los platillos tradicionales (pavo, tamales, pierna de cerdo, menudo) poseen un papel relevante en la celebración; sin embargo, los grandes impulsores del exceso calórico suelen provenir de alimentos y bebidas ultraprocesadas como botanas fritas, bebidas azucaradas con o sin alcohol y postres densos en energía.
3. ¿El peso ganado en diciembre permanece el resto del año?
La evidencia científica muestra que el peso adquirido en diciembre tiende a mantenerse. Aunque muchas personas reducen su consumo en enero, esta disminución suele ser insuficiente para revertir el incremento acumulado. Este patrón explica gran parte del aumento anual progresivo.
4. ¿Qué papel juegan los ultraprocesados y el alcohol?
Los alimentos ultraprocesados poseen alta densidad energética, sabores intensos y baja capacidad de generar saciedad. Con frecuencia presentan múltiples sellos o advertencias en el empaque, señal que orienta su identificación.
El alcohol aporta siete kilocalorías por gramo, reduce el autocontrol y se utiliza de manera habitual en preparaciones con azúcar, lo que incrementa aún más la ingesta calórica. Bebidas como ponches, rompope, vinos y cervezas aportan cientos de calorías adicionales en una sola noche. Aunque una cerveza aporta alrededor de 120 kilocalorías, doce cervezas suman aproximadamente 1 500 kilocalorías, equivalente al requerimiento energético diario de una persona sedentaria.
5. ¿Cuántas calorías bastan para subir de peso en diciembre?
Un excedente de 100 a 200 kilocalorías diarias puede generar un aumento de 0.5 a 1 kilogramo en pocas semanas. En cenas navideñas, la ingesta adicional puede oscilar entre 800 y 1 500 kilocalorías sin plena conciencia del consumo. Ejemplos aproximados:
- Un tamal: 250–350 kcal
- Una rebanada de pastel: 180–250 kcal
- Una taza de ponche con azúcar: 120 kcal
- Dos copas de vino: 240 kcal
6. ¿Cómo evitar subir de peso y disfrutar al mismo tiempo?
La estrategia SANTA ofrece un marco práctico para orientar decisiones durante la temporada.
S = Sé selectivo con lo que comes
Elige únicamente los alimentos que realmente disfrutas. Los platillos que se consumen por compromiso suelen aportar calorías innecesarias. Una elección clara favorece un balance energético más estable.
A = Administra tus comidas
- Utiliza platos pequeños para controlar porciones.
- Si tienes una cena especial, elige opciones ligeras durante el día.
- Comer algo ligero antes del evento facilita un consumo moderado.
- Favorece botanear con verduras frescas como jícama, zanahoria o pepino.
- Inicia la comida con una ensalada para favorecer saciedad.
N = Nutre tu hidratación con opciones sin azúcar
Sustituye bebidas dulces y preparaciones azucaradas por agua, infusiones o té sin endulzantes. Esta elección reduce significativamente el aporte calórico total.
T = Ten conciencia de tu estado de ánimo
En las reuniones sociales, identifica emociones como ansiedad, aburrimiento o tristeza. Reconocerlas facilita elegir estrategias distintas a la comida para gestionarlas. Actividades de servicio comunitario fortalecen bienestar emocional y brindan sentido de propósito.
A = Activa tu cuerpo
Cualquier movimiento cuenta: caminatas breves, uso de escaleras, estiramientos durante una serie o paseos espontáneos. La actividad física intermitente contribuye a equilibrar el balance energético.
Mensaje final
La temporada decembrina representa un desafío para los hábitos saludables. Con estrategias claras, es posible disfrutar las celebraciones y conservar un peso estable. Una alimentación consciente y un sentido de moderación fortalecen la salud a lo largo del año.
El monitoreo semanal del peso ofrece una perspectiva útil sobre la evolución durante la temporada y orienta ajustes oportunos. Las fiestas duran pocos días; el bienestar físico acompaña toda la vida. Pequeñas decisiones diarias generan un impacto acumulativo que favorece estabilidad, energía y una mejor calidad de vida.
Referencias
Abdulan, I. M., et al. (2023). Winter Holidays and Their Impact on Eating Behavior—A Systematic Review. Nutrients, 15(19), 4201. https://doi.org/10.3390/nu15194201
Stoner, M. (2012). Assessing the Effects of the Holiday Season on Body Weight, Body Fat Percentage, and Blood Pressure. M. Sc. Thesis, Nutritional Sciences, Texas Tech University.Mason, F., et al. (2018). Effectiveness of a brief behavioural intervention to prevent weight gain over the Christmas holiday period: randomised controlled trial. BMJ 363:k4867. http://dx.doi.org/10.1136/bmj.k4867
