Genética influye en el desarrollo de la obesidad

  • Expertos señalan que entre el 60% y el 70% de los casos responden a este factor
  • Las y los mexicanos presentan alta predisposición genética para desarrollar sobrepeso y obesidad

Aunque los cambios en el estilo de vida y la alimentación son factores determinantes, la ciencia ha demostrado que la predisposición genética tiene un papel crucial en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad. Se calcula que entre el 60% y el 70% de los casos responden a este factor. (1)

El endocrinólogo Márcio Marcini, de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, señala que “la genética tiene una enorme influencia tanto en la génesis de la obesidad como en el proceso de pérdida de peso”, y destaca que el ambiente es muy importante para quienes tienen predisposición a ganar peso. 

Asimismo, el especialista considera que los genes influyen en varios procesos del cuerpo, lo que puede hacer que tengamos más ganas de comer alimentos grasos o que nos dé pereza hacer ejercicio. 

Por su parte, una investigación publicada en la revista científica brasileña Nutrição, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), refiere que varios estudios demuestran claramente la participación del componente genético en la incidencia de la obesidad, toda vez que se estima que entre el 40% y el 70% de la variación del fenotipo asociado a la obesidad tiene un carácter hereditario, y la influencia genética como causa de la obesidad puede manifestarse a través de cambios en el apetito o en el gasto energético. (2)

De tal forma que la herencia constituye también un factor determinante en algunas enfermedades y un elemento de riesgo para desarrollar diabetes, osteoporosis, hipertensión, cáncer u obesidad, añade. 

Además, precisa que el aumento de la prevalencia de la obesidad en casi todos los países en los últimos años parece indicar que existe una predisposición o susceptibilidad genética a la obesidad, sobre la que actúan también factores  ambientales relacionados con los estilos de vida.

Por su parte, un artículo publicado por National Geographic puntualiza que algunos científicos han descubierto que las mutaciones genéticas que hacen que una persona se sienta menos saciada después de comer pueden ser más comunes de lo que se pensaba, lo que lleva a quienes portan estas variantes a comer con más frecuencia o a consumir más alimentos ricos en calorías. (3)

De acuerdo con investigadores de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMN) y el Instituto Nacional de Medicina Genómica, la población mexicana presenta una alta predisposición genética para desarrollar sobrepeso y obesidad, y a generar, en consecuencia, enfermedades crónicas y sus complicaciones metabólicas. (4) 

Cabe destacar que según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua (Ensanut), entre 2020 y 2023, en México, la prevalencia de obesidad en adultos fue de 37.1%. (5)

Fuentes

  1. Jornal USP. Las estimaciones muestran que la genética. https://jornal.usp.br/atualidades/estimativa-mostra-que-genetica-pode-ser-responsavel-por-cerca-de-60-dos-casos-de-obesidade/
  2. Aspectos genéticos da obesidade. Revista de Nutrição.  https://www.scielo.br/j/rn/a/KLBxpVqvzWWxFr3YVG5x7CH/
  3. National Geographic. ¿Qué papel desempeña la genética en la obesidad? https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2023/05/obesidad-genetica-implicacion
  4. UNAM. Facultad de Química. Presenta población mexicana alta predisposición genética hacia sobrepeso y obesidad. https://quimica.unam.mx/presenta-poblacion-mexicana-alta-predisposicion-genetica-hacia-sobrepeso-y-obesidad/
  5. ENSANUT. INSP. Obesidad en adultos. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2023/doctos/analiticos/15863-Texto%20del%20art%C3%ADculo-82493-2-10-20240821.pdf

No hacer ejercicio y mala alimentación abren la puerta a la diabetes: Jorge Guerrero Aguirre, Gastrocirujano

  • La genética también influye en la probabilidad que tiene una persona para desarrollar este padecimiento.

La mala alimentación, el sedentarismo y la genética son solo algunos de los factores que pueden incidir en la posibilidad de que una persona pueda tener diabetes, así lo señaló el médico gastrocirujano Jorge Guerrero Aguirre.

En entrevista exclusiva con el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), el también catedrático en posgrado en la UNAM advirtió sobre el vínculo de esta enfermedad con el sobrepeso y la obesidad, una problemática que, dijo, lamentablemente se ha expandido entre las y los mexicanos. 

“Cuando las personas tienen esta condición es muy probable que también padecerán resistencia a la insulina, que es una hormona que regula el azúcar en la sangre y es más factible que esa persona desarrolle diabetes”, refirió. 

Asimismo, puntualizó que en la diabetes mellitus tipo 2, la edad es un factor muy importante. “Si bien esta enfermedad normalmente se da después de los 40 o los 50 años, hoy se ha observado un patrón en el mundo en donde la enfermedad se presenta ya también en adultos jóvenes e, inclusive, en niños que tradicionalmente tenían diabetes tipo 1, por los malos hábitos”, precisó.

Al explicar el vínculo de la diabetes con la alimentación, el maestro en administración de hospitales mencionó que en dicha relación incide la falta de ejercicio. “Con una vida sedentaria, el consumo calórico que las personas adquieren por la vía de los alimentos no se gasta, al tiempo que también es crucial la calidad de los alimentos”, apuntó.

En este sentido, recomendó modificar los hábitos de vida, toda vez que puede ser muy probable el desarrollo de diabetes ante quien no tiene antecedentes.

El experto también aseguró que las personas con diabetes deben seguir una dieta balanceada y controlar la ingesta de carbohidratos para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre. “Se recomienda enfocarse en alimentos con bajo índice glucémico, como vegetales no almidonados, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables. Además, es importante controlar las porciones y mantener un horario regular de comidas”, explicó.

“Uno es lo que come, uno es producto de sus hábitos y hay que prepararse, en el caso de la diabetes, pero hay otras enfermedades que también tienen implicaciones en el metabolismo, y con ello, repercusiones en el cuerpo”, añadió.

En este sentido, afirmó que en un país donde predomina el sobrepeso y la obesidad, la única manera de poder contravenirlas es generar una cultura en la salud y saber que las complicaciones se pueden dar no necesariamente en el inmediato plazo. Consideró que no es fácil evitarlas, porque también está la otra parte que es el ambiente, los ponderadores sociales y si, además, no se tiene la oportunidad de hacer ejercicio, se vuelve un círculo vicioso. 

Finalmente, el experto reconoció que hay una corresponsabilidad de las personas, los profesionales de la salud y los gobiernos en el mundo. 

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