¿El sobrepeso y la obesidad pueden ser contagiosos?

  • Mejorar hábitos y ambientes, recomiendan expertos.

La obesidad es una enfermedad que se puede contagiar a partir de las relaciones tanto sociales como de proximidad geográfica entre las personas, señalan diversos estudios publicados en The New England Journal of Medicine, consultados por el Laboratorio de datos contra la obesidad (LabDO).

La epidemia de sobrepeso y obesidad que vivimos hoy día no se puede explicar solo por cuestiones de genética, porque ésta tarda miles de años en modificarse, mientras que los ambientes cambian mucho más rápidamente, subraya la investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Martha Kaufer Horwitz, quien afirma también que se puede tener una propensión o susceptibilidad para presentar ese mal, pero para que se manifieste tiene que haber algo en el entorno, ya sea individual o social, que haga que se detone.

Asimismo, la especialista refiere que los ambientes obesogénicos están por todos lados y el gran reto es identificarlos para trabajar con los profesionales de la salud en las herramientas que permitan contender con ellos. Además, asegura que se deben reconocer tres principales factores que contribuyen a la ganancia de peso: un metabolismo lento, un incremento en el consumo de alimentos y la reducción de la actividad física. (1)

Un estudio realizado por la Universidad de California, analizó a 2,000 adolescentes y 3,000 padres que vivían en bases militares en Estados Unidos y observaron que una cuarta parte de los jóvenes y tres cuartas partes de los adultos tenían sobrepeso u obesidad. Comprobaron, incluso, que los jóvenes que vivían en estas comunidades cerradas durante más de dos años, duplicaban el riesgo de ganar peso de forma notable. (2)

Los investigadores concluyeron que la causa reside en que, al tener muchos hábitos comunes, los habitantes de estas comunidades tienen más riesgo de padecer sobrepeso si se relacionan de forma muy estrecha con personas que ya lo tienen.

A nivel global, existen más de mil 900 millones de adultos con exceso de peso y aproximadamente 42 millones de niños menores de 5 años tienen también sobrepeso u obesidad, según datos recientes de los Archivos Latinoamericanos de Nutrición (ALAN) y, por ello, ante este grave problema de salud, apuntan los expertos, es fundamental invertir más recursos en la prevención y tratamiento, así como en generar un verdadero cambio en los estilos de vida.

Fuentes

  1. Gaceta UNAM. Obesidad, epidemia social contagiosa. https://www.gaceta.unam.mx/obesidad-epidemia-social-contagiosa/
  2. JAMA Network. Assessing Social Contagion in Body Mass Index, Overweight, and Obesity Using a Natural Experiment.   https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2668504?redirect=true

Las y los mexicanos consumen en promedio 75 kilos de tortilla al año

  • De 2018 a 2024 el kilo subió de 14 a 23 pesos.

La tortilla constituye el complemento alimenticio de más del 90% de la población en nuestro país, ya que aporta diversos beneficios para la salud, como calcio, hierro y fósforo. México es el principal consumidor de tortilla en el mundo y se calcula que, en promedio, cada mexicano come 75 kilogramos al año, de acuerdo a una artículo de la Gaceta UNAM. (1)

Un estudio sobre las preferencias de tortillas de maíz, publicado por la Revista Estudios Sociales sobre Alimentación Contemporánea y Desarrollo Regional, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), apunta que el 84.9% de los núcleos familiares las consumen todos los días; 10.4% cada tercer día; 3.6% una vez por semana, y el 1% lo hace ocasionalmente.

Quienes comen una tortilla al día adquieren menos de un kilogramo; entre dos y tres piezas diarias, compran de uno a dos kilos; en tanto que aproximadamente el 14.5% de los consumidores dice comprar más de dos kilogramos por día.

En lo que corresponde a los lugares donde se adquieren tortillas de maíz nixtamalizado y al tipo que se elige: el 62.5% prefiere ir a la tortillería mecanizada más cercana al hogar, como primera opción; 10.8% opta por las que expenden tortillerías rústicas de comal; el 8.3% decide comprar las que venden en el mercado local, y el 10% las del supermercado o industrial. (2)

El mercado de la tortilla también tiene un impacto significativo en la generación de empleo en México. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2019, alrededor de 79 mil personas estaban empleadas en la fabricación de masa y tortilla. Asimismo, en 2020, nuestro país exportó cerca de 54 mil toneladas de tortilla, principalmente a Estados Unidos y Canadá. (3)

La industria harinera de maíz en nuestro país se concentra en un pequeño grupo de empresas: MASECA, con el 71.2% de participación; MINSA, con el 23.5%; Harimasa, 1.4%; Cargil de México, 1.3%; Molinos Anáhuac, 1.1%, y Productos Manuel José, 0.2%. (4)

Es importante mencionar que este alimento, básico en la dieta de las y los mexicanos y pieza fundamental de nuestra cultura, ha incrementado su costo en casi 62% en los últimos cinco años. 

Datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) de la Secretaría de Economía reportan que en abril de 2018, el costo promedio del kilo de tortillas era de 14.20 pesos, y en el mes de abril de este año, dicho organismo registra el precio ponderado en 23 pesos el kilo. (5)

Fuentes

  1. Gaceta UNAM.  https://www.gaceta.unam.mx/la-nixtamalizacion-benefica-para-la-salud/
  2. CIAD. Estudios sociales. Las preferencias de los consumidores por tortillas de maíz. https://www.ciad.mx/estudiosociales/index.php/es/article/view/627/412
  3. Hablando de Negocios. El consume de tortilla en México. https://www.hablandodenegocios.com.mx/el-consumo-de-tortilla-en-mexico-una-industria-solida-y-en-crecimient
  4. Análisis de la Cadena de Valor Maíz Tortilla. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/42983/Analisis_de_la_Cadena_de_Valor_Maiz-Tortilla.pdf
  5. SNIIM. Información mensual de precios diarios de tortilla. http://www.economia-sniim.gob.mx/TortillaMesPorDia.asp

La alimentación y el sobrepeso sí influyen en la fertilidad

  • La ingesta en exceso de grasas, carbohidratos y azúcares añadidos impacta de forma negativa. 
  • A nivel mundial, entre el 15 y 20% de las parejas experimentan infertilidad.

Una dieta alta en grasas trans, carbohidratos refinados y azúcares añadidos puede afectar negativamente a la fertilidad femenina, afirman especialistas de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan, y el Hospital Heliodor Swiecicki, de Polonia. (1)

Por su parte, un estudio publicado por el Journal of the Turkish-German Gynecological Association y consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), señala que la obesidad tiene influencias perjudiciales en todos los sistemas, incluidas las funciones reproductivas. Y considerando que su prevalencia en mujeres infértiles es alta, los expertos aseguran que las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen una mayor incidencia de disfunción menstrual y anovulación (cuando los ovarios de la mujer no son capaces de liberar ningún óvulo en ningún momento del ciclo menstrual).

Además, pueden presentar mayor riesgo de subfecundidad e infertilidad, así como abortos espontáneos y complicaciones en el embarazo. La evidencia demuestra que a medida que aumenta el índice de masa corporal, los niveles de leptina se incrementan, afectando las funciones reproductivas. (2)

Estimaciones recientes indican que, a nivel mundial, entre el 15% y el 20% de las parejas experimentan infertilidad. Estas crecientes tasas han llevado a los investigadores a interesarse cada vez más en identificar el estilo de vida modificable y los factores ambientales que pueden afectar la salud reproductiva. (3)

En ese sentido, una actualización clínica sobre dieta y fertilidad, publicada por The Association of UK Dietitians, advierte la importancia de optimizar el estado nutricional antes de la concepción por parte de cada miembro de la pareja, considerando el vínculo que existe entre el tipo de alimentación al que se somete la mujer y las probabilidades de convertirse en madre. Asimismo, refiere que al observar a 18 mil 555 mujeres se demostró que la proteína vegetal es mucho mejor que la animal cuando se trata de mejorar la calidad de los óvulos. (4)

También, expertos de la Universidad de Harvard, al examinar el impacto de la dieta en la fertilidad, encontraron que para las mujeres que buscan ser madres de forma natural (sin tecnologías de reproducción asistida, como la fertilización in vitro), ingesta de vitaminas y nutrientes que tienen un efecto positivo son: ácido fólico, vitamina B12, ácidos grasos omega-3 y una dieta mediterránea basada en verduras, frutas, granos o cereales integrales, semillas y menos ingesta de carnes rojas. (5)

Fuentes

  1. La fertilidad femenina y el enfoque nutricional. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8634384/
  2. Impacto de la obesidad en la infertilidad en las mujeres.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4456969/
  3. ¿Cómo afecta la nutrición a la fertilidad femenina?  https://www.news-medical.net/news/20230404/How-does-nutrition-affect-female-fertility.aspx
  4. Una actualización clínica sobre dieta y fertilidad. https://www.bda.uk.com/resource/a-clinical-update-on-diet-and-fertility.html
  5. Fertilidad y dieta. https://www.health.harvard.edu/blog/fertility-and-diet-is-there-a-connection-2018053113949  

No hacer ejercicio y mala alimentación abren la puerta a la diabetes: Jorge Guerrero Aguirre, Gastrocirujano

  • La genética también influye en la probabilidad que tiene una persona para desarrollar este padecimiento.

La mala alimentación, el sedentarismo y la genética son solo algunos de los factores que pueden incidir en la posibilidad de que una persona pueda tener diabetes, así lo señaló el médico gastrocirujano Jorge Guerrero Aguirre.

En entrevista exclusiva con el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), el también catedrático en posgrado en la UNAM advirtió sobre el vínculo de esta enfermedad con el sobrepeso y la obesidad, una problemática que, dijo, lamentablemente se ha expandido entre las y los mexicanos. 

“Cuando las personas tienen esta condición es muy probable que también padecerán resistencia a la insulina, que es una hormona que regula el azúcar en la sangre y es más factible que esa persona desarrolle diabetes”, refirió. 

Asimismo, puntualizó que en la diabetes mellitus tipo 2, la edad es un factor muy importante. “Si bien esta enfermedad normalmente se da después de los 40 o los 50 años, hoy se ha observado un patrón en el mundo en donde la enfermedad se presenta ya también en adultos jóvenes e, inclusive, en niños que tradicionalmente tenían diabetes tipo 1, por los malos hábitos”, precisó.

Al explicar el vínculo de la diabetes con la alimentación, el maestro en administración de hospitales mencionó que en dicha relación incide la falta de ejercicio. “Con una vida sedentaria, el consumo calórico que las personas adquieren por la vía de los alimentos no se gasta, al tiempo que también es crucial la calidad de los alimentos”, apuntó.

En este sentido, recomendó modificar los hábitos de vida, toda vez que puede ser muy probable el desarrollo de diabetes ante quien no tiene antecedentes.

El experto también aseguró que las personas con diabetes deben seguir una dieta balanceada y controlar la ingesta de carbohidratos para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre. “Se recomienda enfocarse en alimentos con bajo índice glucémico, como vegetales no almidonados, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables. Además, es importante controlar las porciones y mantener un horario regular de comidas”, explicó.

“Uno es lo que come, uno es producto de sus hábitos y hay que prepararse, en el caso de la diabetes, pero hay otras enfermedades que también tienen implicaciones en el metabolismo, y con ello, repercusiones en el cuerpo”, añadió.

En este sentido, afirmó que en un país donde predomina el sobrepeso y la obesidad, la única manera de poder contravenirlas es generar una cultura en la salud y saber que las complicaciones se pueden dar no necesariamente en el inmediato plazo. Consideró que no es fácil evitarlas, porque también está la otra parte que es el ambiente, los ponderadores sociales y si, además, no se tiene la oportunidad de hacer ejercicio, se vuelve un círculo vicioso. 

Finalmente, el experto reconoció que hay una corresponsabilidad de las personas, los profesionales de la salud y los gobiernos en el mundo. 

Una dieta más sana y un planeta más saludable

  • Más del 55% del calentamiento global se puede evitar a partir de nuevos enfoques sobre nuestra alimentación.

El consumo mundial de alimentos por sí solo podría agregar casi 1°C al calentamiento global para el año 2100, y el 75% de este calentamiento es impulsado por alimentos que son altas fuentes de metano (carne de rumiantes, lácteos y arroz), de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Nature

Dicho estudio señala también que más del 55% del calentamiento global previsto se puede evitar mediante mejoras simultáneas en las prácticas de producción, así como la adopción universal de una dieta saludable y la reducción del desperdicio de alimentos a nivel de consumidores y minoristas.

Asimismo, esta publicación, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), detalla cómo diversos especialistas diseñaron un modelo para la evaluación del cambio climático, en la que se integró información desde el año 1765 a la fecha, para poder crear distintos escenarios rumbo al 2100 que permitan evaluar y tomar acciones sobre la producción y consumo de alimentos en el mundo, así como el manejo y emisión de los distintos gases de efecto invernadero. (1)

Es importante saber cómo y dónde se producen los alimentos, ya que en distintas condiciones pueden tener enormes diferencias en el impacto ambiental. Por ejemplo, el ganado vacuno criado en tierras deforestadas es responsable de 12 veces más emisiones de gases de efecto invernadero que aquellos criados en pastos naturales. Este tipo de carne proveniente de América del Sur produce, en promedio, 3 veces más gases de efecto invernadero que la carne producida en Europa y utiliza 10 veces más tierra. (2)

En el mismo sentido, la Secretaría especial de Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) han estimado que los alimentos generaron hasta un 37% de las emisiones provocadas por el hombre. 

Por su parte, una investigación dirigida por Sam Myers, director de la Alianza para la Salud Planetaria de la Escuela Chan de Harvard, descubrió que al exponer cultivos alimentarios como el trigo, el maíz, el arroz y la soja a los niveles de CO2 previstos para 2050, las plantas pierden hasta un 10% de su zinc, el 5% de su hierro y el 8% de su contenido de proteínas. 

“Las decisiones que tomamos todos los días (cómo calentamos nuestros hogares, qué comemos, cómo nos desplazamos, qué elegimos comprar) están haciendo que nuestros alimentos sean menos nutritivos y poniendo en peligro la salud de otras poblaciones y generaciones futuras”, resalta Myers. (3)

Respecto a cómo ayudar a aminorar el impacto en el mundo por la producción de alimentos, la Comisión EAT-Lancet ha presentado, a partir de evidencia científica, una dieta especial denominada “La dieta de la salud planetaria”, en la que se sugieren pautas para rangos de diferentes grupos de alimentos que, en conjunto, constituyen un régimen alimenticio óptimo para la salud humana y la sostenibilidad ambiental. 

Esta dieta hace hincapié en una mayor ingesta de plantas, cereales integrales, frutas, verduras, nueces y legumbres; porciones significativamente menores de carnes y lácteos. Y considerando que el adulto medio necesita 2 mil 500 kcal al día, esta cantidad variará según la edad, el sexo, los niveles de actividad y los perfiles de salud, ya que el consumo excesivo es un desperdicio de alimentos, con costos tanto para la salud como para el medio ambiente. (4)

Fuentes

  1. Calentamiento futuro debido al consumo global de alimentos. https://www.nature.com/articles/s41558-023-01605-8
  2. Calculadora de alimentos para el cambio climático. https://www.google.com/url?q=https://www.bbc.com/news/science-environment-46459714&sa=D&source=docs&ust=1712341484261870&usg=AOvVaw2CpM1aLjzyNVZfk8TrKnKU
  3. Cambio climático y nutrición  https://www.hsph.harvard.edu/c-change/subtopics/climate-change-nutrition/   
  4. La dieta de la salud planetaria. https://eatforum.org/eat-lancet-commission/the-planetary-health-diet-and-you/

Lácteos bajos en grasa ¿son mejores?

Los productos derivados de la leche contienen grasas saturadas, las cuales, en exceso, pueden aumentar los niveles sanguíneos de colesterol malo y, a su vez, incrementar el riesgo de enfermedades cardíacas. Los productos ultraprocesados que más grasas saturadas contienen, de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) son los quesos industrializados, que también se exceden en sodio. 

Sin embargo, diversos especialistas están cuestionando si la oferta de productos a base de lácteos bajos en grasa tienen un impacto determinante en la salud de las personas. 

Un artículo del sitio oficial de la Escuela de Medicina de Harvard, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), refiere que no hay evidencia sólida que permita concluir que los productos hechos con lácteos bajos en grasas aporten beneficios contundentes.  «Creo que los lácteos enteros, consumidos con moderación, pueden ser parte de una dieta saludable», sostiene la Dra. JoAnn Manson, profesora de medicina en dicha Facultad. (1)

En ese mismo sentido, una publicación de la Universidad de Ciencias Médicas de Irán explica que aunque la mayoría de las pautas dietéticas recomiendan un mayor consumo de alimentos lácteos bajos en grasa o sin grasa, la evidencia revela que la ingesta de grasas lácteas no suele ir acompañada de un mayor riesgo de aumento de peso, enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2 en personas sanas, dentro del rango de ingesta calórica recomendada. (2)

También, una investigación difundida por la revista especializada Nutrients proporciona evidencia de que el consumo moderado de lácteos (hasta 200 gr. al día) no tiene efectos perjudiciales sobre la salud cardiovascular. El impacto en la alimentación –afirma- depende más del tipo de alimentos (queso, yogur y leche) que del contenido de grasa y, sin duda, de las cantidades. (3)

En conclusión, cuando se trata de productos lácteos, sugieren investigadores, en vez de preocuparnos por elegir entre enteros o bajos en grasa, se deben tomar en cuenta tres recomendaciones: 1) priorizar los lácteos fermentados; 2) consumir lácteos enteros una vez al día, como máximo, y 3) si se tienen problemas para digerir los lácteos, limitarse a los que tienen un contenido de lactosa más bajo o buscar los productos libres de lactosa. 

Cabe señalar que en México se tiene registro de que más del 50% de la población tiene un consumo de grasas saturadas mayor al recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (menos del 10% de la ingesta calórica diaria). (4)

Fuentes

  1. Harvard Medical School. What’s the deal with dairy and heart health? https://www.health.harvard.edu/heart-health/whats-the-deal-with-dairy-and-heart-health
  2. Medical Journal of The Islamic Republic of Iran. The dairy fat paradox: Whole dairy products may be healthier than we thought. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6014779/
  3. National Library of Medicine. Consumption of Dairy Foods and Cardiovascular Disease: A Systematic Reviewhttps://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8875110/
  4. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0022316623007174?via%3Dihub

Buena alimentación y mejores hábitos ayudan a prevenir y controlar la diabetes 

La alimentación juega un papel fundamental en el tratamiento y control de la diabetes, pero, sin duda, es uno de los aspectos más difíciles para los pacientes, de acuerdo a un artículo publicado en el portal científico Elsevier, que considera también que no existe una “dieta específica para diabéticos”, sino una serie de recomendaciones para cada individuo en función de sus características. 

Y refiere que en contra de lo que tradicionalmente se pensaba, algunas dietas no excluyen al azúcar u otros dulces del plan alimenticio del diabético, siempre y cuando la suma de carbohidratos no supere el máximo indicado y se respete un porcentaje de macronutrientes establecido. (1)

Hacer cambios positivos en el estilo de vida, como llevar una dieta bien equilibrada, practicar ejercicio con regularidad y bajar a un peso saludable (y mantenerlo) son la clave. No fumar, dormir lo suficiente, limitar el consumo de alcohol y controlar el estrés también pueden ayudar, subraya en su sitio el Centro Médico del norte de Nevada, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO).

Asimismo, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, de Estados Unidos, considera que aunque algunas personas piensen que no se pueden consumir los alimentos que les agraden, “la buena noticia” es que pueden hacerlo, pero en porciones más pequeñas o con menos frecuencia.  “La clave en la diabetes es consumir una variedad de alimentos saludables de todos los grupos en las cantidades indicadas en el plan de alimentación sugerido por el equipo de atención médica”, puntualiza. (2)

Expertos en nutrición también sugieren optar por la dieta mediterránea (verduras, frutas, granos y frutos secos en abundancia, pescado o mariscos y aceite de oliva), así como limitar el consumo de carnes, carbohidratos, sodio, alimentos altos en grasas saturadas y grasas trans.

Sin embargo, mientras algunas personas diagnosticadas pueden controlar sus niveles de azúcar en sangre con ejercicio y una dieta sana, otras pueden necesitar ayuda adicional para lograr un buen control de la glucemia, es decir, medicamentos que puedan coadyuvar en el proceso. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (FDA) aprobó recientemente el uso de la primera terapia celular para tratar a pacientes con diabetes tipo 1, así como una nueva clase de medicamentos adicionales a la dieta y el ejercicio para mejorar el control del azúcar en la sangre en pacientes con diabetes tipo 2. Por su parte, la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes presentó una investigación en la que muestra que un nuevo compuesto ofrece efectivos resultados en pacientes diagnosticados con la diabetes tipo 2. (3) 

Aproximadamente 536 millones de personas en el mundo, es decir, 10.5% de la población, tiene diabetes, y se estima que aumente a 12.2% en 2045. México se encuentra entre los países con mayor prevalencia de esta enfermedad, siendo la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en el país. (4)

Esta enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la que produce, con el tiempo, si no se controla, puede causar diversos daños, como insuficiencia renal, infarto al miocardio, accidente cerebrovascular, amputaciones y ceguera.  

Fuentes

  1. ELSEVIER. La alimentación de las personas diabéticas. https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-la-alimentacion-personas-diabeticas-13033513
  2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Nutrición, alimentación y actividad física si se tiene diabetes. https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/diabetes/informacion-general/nutricion-alimentacion-actividad-fisica
  3. FDA. La FDA aprueba la primera terapia cellular para tartar pacientes con diabetes tipo 1. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/la-fda-aprueba-la-primera-terapia-celular-para-tratar-pacientes-con-diabetes-tipo-1#:~:text=%E2%80%9CLa%20aprobaci%C3%B3n%20de%20hoy%2C%20la,de%20glucosa%20en%20la%20sangre%E2%80%9D.
    LILLY. Lilly recibe la aprobación de la CE para tirzepatida. https://assets.ctfassets.net/fqfkufria9xc/1EU0NEj1dLMYfR1xHeO3pz/a16f8079f84e833f8905e346021ebefd/NP_OBESIDAD_Autorizacion_CE_Mounjaro_181223.pdf
  4. ENSANUT 2022. Prevalencia de prediabetes y diabetes en México. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2022/doctos/analiticos/21-Diabetes-ENSANUT2022-14832-72458-2-10-20230619.pdf

Una dieta sana para dormir mejor

  • La ingesta excesiva de calorías y carbohidratos dificultan la calidad del sueño.  

Se estima que uno de cada tres adultos duerme menos del tiempo recomendado y ya se considera a la privación del sueño una epidemia, toda vez que no dormir bien puede ocasionar, a corto plazo, deficiente función cognitiva, dificultad para concentrarse, irritabilidad y cambios de humor, así como pérdida de memoria; y a largo plazo, mayor riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, ataque al corazón, diabetes, obesidad, hipertensión o depresión. (1)  

Un artículo de la revista médica Sleep Science and Practice sostiene que la duración corta del sueño se correlacionó principalmente con una ingesta excesiva de carbohidratos y grasas.

En este sentido, una investigación publicada en el sitio web de la Escuela de Medicina de Harvard, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), demostró que los sujetos que dormían solo cuatro horas comían 300 calorías más por día, en comparación con aquellos que descansaban nueve horas.

Ante este panorama, los especialistas recomiendan a los adultos dormir de 7 a 9 horas por noche, y alertan que las personas que tienen dificultades para dormir, también las tienen con su peso y con la elección de alimentos saludables. (2)

El insomnio es el tipo de trastorno del sueño más común. “Se puede definir como la dificultad para conciliar o mantener el inicio del sueño. La mayor parte del insomnio se considera un problema de salud pública y puede representar una amenaza para la vida, ya que la falta del mismo, en calidad o en cantidad, impacta negativamente en la salud, el desempeño laboral y la calidad de vida”. (3)

Y de acuerdo con los investigadores del King’s College de Londres, otro factor más, vinculado con el tipo de dieta y su influencia en la calidad del sueño, es mantener una microbiota intestinal sana a partir de una buena alimentación.

Al referirse al ideal nutritivo para mejorar la calidad del sueño, expertos en nutrición y salud recomiendan seguir la dieta mediterránea, que consiste en consumir abundantes legumbres, frutas, cereales integrales, pescado y verduras; así como disminuir el consumo de carnes rojas y alcohol.

También, para lograr un sueño saludable, aconsejan, entre otras cosas, mantener un horario de sueño; practicar una rutina para dormir relajado; hacer ejercicio físico diariamente, y asegurar condiciones ideales de temperatura, ruido y luz en el dormitorio. (4)

Fuentes

  1. La Roche Posay Laboratoire. ¿Por qué la falta de sueño es perjudicial? https://www.laroche-posay.com.mx/article/por-que-la-falta-de-sueno-es-perjudicial-para-tu-salud-y-felicidad-
  2. Harvard Health Publishing. Harvard Medical School. ¿Lo que comemos podría mejorar nuestro sueño? https://www.health.harvard.edu/blog/could-what-we-eat-improve-our-sleep-2021030922112
  3. Sleep Biomed Central. El efecto de la nutrición y la actividad fisica sobre la calidad del sueño en adultos. https://sleep.biomedcentral.com/articles/10.1186/s41606-023-00090-4
  4. BBC News Mundo ¿Cuántas horas necesitamos dormir según nuestra edad https://www.bbc.co.uk/food/articles/sleep

Mejor alimentación, mejor salud

  • Comer adecuadamente en las diferentes edades de la vida ayuda a prevenir malnutrición y enfermedades no transmisibles. 

Tener una alimentación adecuada en las diferentes edades de la vida ayuda a prevenir la malnutrición, así como diferentes enfermedades no transmisibles (ENT), entre ellas, la diabetes, las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este organismo internacional señala también que en los dos primeros años de vida de un niño, la nutrición óptima ayuda a un crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo, además de reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad, así como de otras enfermedades no transmisibles, al tiempo que recomienda alimentar a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida y a partir de esa edad, complementar la leche materna con alimentos inocuos y nutritivos.

Asimismo, expertos refieren que durante la infancia se debe consumir una dieta variada que aporte la energía y los nutrientes necesarios para hacer frente al crecimiento y desarrollo de esta etapa de la vida, que es la mejor época para crear hábitos saludables en la alimentación. (1)

Más adelante, durante la adolescencia, el consumo de una dieta equilibrada y variada será garantía de una buena salud y una etapa para reafirmar buenos hábitos alimentarios. Sin embargo, el comportamiento en las dietas de las y los adolescentes puede estar determinado por numerosos factores externos: características familiares, amistades, valores sociales y culturales, redes sociales y creencias personales; e internos, tales como su salud, necesidades fisiológicas, imagen corporal, preferencias y aversiones en materia de alimentación. 

Por su parte, los adultos mayores son los más propensos a reducir su consumo de sal o de azúcar; desarrollan mayor preferencia en el momento de la compra y tienen hábitos de alimentación más saludables a medida que envejecen, según un estudio realizado por la cadena de investigación de mercados Harris Interactive a casi 2 mil 500 adultos estadounidenses, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO). (2)

Y si bien la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable se establece por las características de cada persona —como la edad y el sexo, el contexto cultural, la disponibilidad y los hábitos—, los principios básicos de la alimentación saludable siguen siendo los mismos: incluir cinco porciones de frutas y verduras al día, disminuir el consumo total de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria; reducir el consumo de sal a menos de 5 gramos al día, y de azúcares libres a menos del 10%. (3)

Fuentes

  1. Sanitas. Dieta saludable según épocas de la vida. https://www.sanitas.es/biblioteca-de-salud/ginecologia/nutricion-mujer/sin012119wr
  2. AINIA. ¿Cómo influye la edad en los hábitos alimentarios? . https://www.ainia.es/ainia-news/como-influye-la-edad-en-los-habitos-alimentarios/#:~:text=Seg%C3%BAn%20un%20estudio%20realizado%20por%20consumolab%2C%20la%20tendencia%20de%20buscar,(46%2D60%20a%C3%B1os).  
  3. OMS. Alimentación sana. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet

Avanza etiquetado frontal

  • México cuarto consumidor de productos ultraprocesados en el mundo.
  • La industria alimentaria y de bebidas ha reformulado sus productos.

México es el cuarto consumidor de productos ultraprocesados a nivel mundial, con ventas que se han incrementado 34.5% en los últimos años, consolidándose como el país con la mayor venta y distribución de esos productos en América Latina, y datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalan que las y los mexicanos compran 212 kilogramos de este tipo de alimentos al año, por persona. (1)

Ante este panorama, cabe destacar que a poco más de 3 años de la puesta en marcha de la Norma Oficial Mexicana 051 que busca, a partir de sellos octagonales visibles en los paquetes, desincentivar el consumo de algunos alimentos y bebidas, la industria también ha evolucionado y reformulado sus productos.

De acuerdo con la información reportada por empresas como Nestlé, Coca-Cola, PepsiCo, Bimbo, Lala y Kelloogg’s, aproximadamente el 56% de sus portafolios han sido reformulados para ofrecer a los consumidores una menor cantidad de azúcares, sodio y grasas. (2)

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2021, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), en promedio, el 43.5% de las y los mexicanos reportaron haber leído en diversos productos el etiquetado frontal (5 sellos de advertencia: exceso de calorías, azúcares, sodio, grasas trans y grasas saturadas), mientras que el 74% cataloga esta política pública como una medida positiva. (3)

El etiquetado frontal, hoy en día se encuentra en su segunda fase, luego de que a los principales 5 sellos también se sumaron -a partir de octubre del año pasado- las leyendas: “contiene edulcorantes, no recomendable en niños” y “contiene cafeína, evitar en niños”. (4)

Sin embargo, el etiquetado frontal no es la única solución a las enfermedades de sobrepeso y obesidad que padecen 7 de cada 10 personas en el territorio nacional, ya que como afirma el Doctor en Ciencias de los Alimentos, Guillermo Arteaga Mckinney, dicha condición de salud es multifactorial, al combinar aspectos físicos, hormonales, emocionales y de hábitos.

Se requiere, puntualiza el doctor Mackinney, una visión más amplia que incorpore acciones de autoridades, iniciativa privada y sociedad: campañas educativas, a todos los niveles, con énfasis en mantener una alimentación más consciente, más programas de prevención, así como fomento de actividades físicas.

Fuentes

  1. Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación. México, cuarto lugar mundial en el consumo de alimentos ultraprocesados. https://sectei.cdmx.gob.mx/comunicacion/nota/mexico-cuarto-lugar-mundial-en-el-consumo-de-alimentos-ultra-procesados#:~:text=Moreno%20Loaeza%20inform%C3%B3%20que%2C%20de,estos%20productos%20a%20nivel%20mundial
    https://www.elfinanciero.com.mx/empresas/el-nuevo-etiquetado-de-advertencia-obliga-a-reformular-productos/
  2. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Resultados nacionales. https://www.insp.mx/resources/images/stories/2022/docs/220801_Ensa21_digital_29julio.pdf
  3. The food Tech. https://thefoodtech.com/normatividad-y-certificaciones/lo-que-debes-saber-sobre-la-fase-ii-de-la-nom-051-sobre-etiquetado-frontal-en-mexico/
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