¿El sobrepeso y la obesidad pueden ser contagiosos?

  • Mejorar hábitos y ambientes, recomiendan expertos.

La obesidad es una enfermedad que se puede contagiar a partir de las relaciones tanto sociales como de proximidad geográfica entre las personas, señalan diversos estudios publicados en The New England Journal of Medicine, consultados por el Laboratorio de datos contra la obesidad (LabDO).

La epidemia de sobrepeso y obesidad que vivimos hoy día no se puede explicar solo por cuestiones de genética, porque ésta tarda miles de años en modificarse, mientras que los ambientes cambian mucho más rápidamente, subraya la investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Martha Kaufer Horwitz, quien afirma también que se puede tener una propensión o susceptibilidad para presentar ese mal, pero para que se manifieste tiene que haber algo en el entorno, ya sea individual o social, que haga que se detone.

Asimismo, la especialista refiere que los ambientes obesogénicos están por todos lados y el gran reto es identificarlos para trabajar con los profesionales de la salud en las herramientas que permitan contender con ellos. Además, asegura que se deben reconocer tres principales factores que contribuyen a la ganancia de peso: un metabolismo lento, un incremento en el consumo de alimentos y la reducción de la actividad física. (1)

Un estudio realizado por la Universidad de California, analizó a 2,000 adolescentes y 3,000 padres que vivían en bases militares en Estados Unidos y observaron que una cuarta parte de los jóvenes y tres cuartas partes de los adultos tenían sobrepeso u obesidad. Comprobaron, incluso, que los jóvenes que vivían en estas comunidades cerradas durante más de dos años, duplicaban el riesgo de ganar peso de forma notable. (2)

Los investigadores concluyeron que la causa reside en que, al tener muchos hábitos comunes, los habitantes de estas comunidades tienen más riesgo de padecer sobrepeso si se relacionan de forma muy estrecha con personas que ya lo tienen.

A nivel global, existen más de mil 900 millones de adultos con exceso de peso y aproximadamente 42 millones de niños menores de 5 años tienen también sobrepeso u obesidad, según datos recientes de los Archivos Latinoamericanos de Nutrición (ALAN) y, por ello, ante este grave problema de salud, apuntan los expertos, es fundamental invertir más recursos en la prevención y tratamiento, así como en generar un verdadero cambio en los estilos de vida.

Fuentes

  1. Gaceta UNAM. Obesidad, epidemia social contagiosa. https://www.gaceta.unam.mx/obesidad-epidemia-social-contagiosa/
  2. JAMA Network. Assessing Social Contagion in Body Mass Index, Overweight, and Obesity Using a Natural Experiment.   https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2668504?redirect=true

La alimentación y el sobrepeso sí influyen en la fertilidad

  • La ingesta en exceso de grasas, carbohidratos y azúcares añadidos impacta de forma negativa. 
  • A nivel mundial, entre el 15 y 20% de las parejas experimentan infertilidad.

Una dieta alta en grasas trans, carbohidratos refinados y azúcares añadidos puede afectar negativamente a la fertilidad femenina, afirman especialistas de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan, y el Hospital Heliodor Swiecicki, de Polonia. (1)

Por su parte, un estudio publicado por el Journal of the Turkish-German Gynecological Association y consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), señala que la obesidad tiene influencias perjudiciales en todos los sistemas, incluidas las funciones reproductivas. Y considerando que su prevalencia en mujeres infértiles es alta, los expertos aseguran que las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen una mayor incidencia de disfunción menstrual y anovulación (cuando los ovarios de la mujer no son capaces de liberar ningún óvulo en ningún momento del ciclo menstrual).

Además, pueden presentar mayor riesgo de subfecundidad e infertilidad, así como abortos espontáneos y complicaciones en el embarazo. La evidencia demuestra que a medida que aumenta el índice de masa corporal, los niveles de leptina se incrementan, afectando las funciones reproductivas. (2)

Estimaciones recientes indican que, a nivel mundial, entre el 15% y el 20% de las parejas experimentan infertilidad. Estas crecientes tasas han llevado a los investigadores a interesarse cada vez más en identificar el estilo de vida modificable y los factores ambientales que pueden afectar la salud reproductiva. (3)

En ese sentido, una actualización clínica sobre dieta y fertilidad, publicada por The Association of UK Dietitians, advierte la importancia de optimizar el estado nutricional antes de la concepción por parte de cada miembro de la pareja, considerando el vínculo que existe entre el tipo de alimentación al que se somete la mujer y las probabilidades de convertirse en madre. Asimismo, refiere que al observar a 18 mil 555 mujeres se demostró que la proteína vegetal es mucho mejor que la animal cuando se trata de mejorar la calidad de los óvulos. (4)

También, expertos de la Universidad de Harvard, al examinar el impacto de la dieta en la fertilidad, encontraron que para las mujeres que buscan ser madres de forma natural (sin tecnologías de reproducción asistida, como la fertilización in vitro), ingesta de vitaminas y nutrientes que tienen un efecto positivo son: ácido fólico, vitamina B12, ácidos grasos omega-3 y una dieta mediterránea basada en verduras, frutas, granos o cereales integrales, semillas y menos ingesta de carnes rojas. (5)

Fuentes

  1. La fertilidad femenina y el enfoque nutricional. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8634384/
  2. Impacto de la obesidad en la infertilidad en las mujeres.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4456969/
  3. ¿Cómo afecta la nutrición a la fertilidad femenina?  https://www.news-medical.net/news/20230404/How-does-nutrition-affect-female-fertility.aspx
  4. Una actualización clínica sobre dieta y fertilidad. https://www.bda.uk.com/resource/a-clinical-update-on-diet-and-fertility.html
  5. Fertilidad y dieta. https://www.health.harvard.edu/blog/fertility-and-diet-is-there-a-connection-2018053113949  

México, principal productor de mantequilla en América Latina

  • El consumo en exceso de grasas saturadas puede elevar el colesterol.

México se ubicó como el principal productor de mantequilla en América Latina, con un volumen total de 236 mil toneladas producidas, por encima de Brasil, con 83 mil, y de Argentina, cuya producción ascendió a las 52 mil toneladas métricas, en 2022, de acuerdo con el portal de estadística Statista, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO). (1)

A nivel mundial, se estima que el tamaño del mercado de mantequilla alcanzó los 30 mil millones de dólares en 2023 y se espera que crezca a una tasa compuesta anual del 3.7% para alcanzar los 36.2 mil millones, en 2028. Los líderes del mercado son Fonterra Co-operative Group, Dairy Farmers of America, Ornua Co-operative Ltd., Land O’ Lakes, Inc., y Arla Foods Amba, según un informe de la empresa de investigación de mercado Mordor Intelligence. (2)

Asimismo, el consumo de mantequilla en nuestro país, en 2023, fue de aproximadamente 268 mil toneladas, un aumento del 1.5%, en comparación con 2022, siendo el sector hotelero y restaurantero el principal impulsor del consumo de este lácteo; en tanto que los procesadores de alimentos y el sector de panadería consumen alrededor del 80% del suministro de mantequilla, señala el boletín informativo del Consejo Nacional Agropecuario. (3)

En el mercado mexicano, las marcas de mantequilla que compiten entre las preferencias de los consumidores son: GloriaChipilo sin sal, Golden Hills sin sal, Soriana con y sin sal, y la mantequilla untable Lyncott.

Pero este alimento tan popular y atractivo, que se encuentra en las mesas de casi todos los restaurantes mexicanos tiene un alto contenido de grasa saturada que, en exceso, puede elevar los niveles de colesterol e incrementar la posibilidad de desarrollar enfermedades cardíacas, asegura una publicación del servicio informativo MedlinePlus.

El sitio médico especializado refiere que algunos tipos de grasas son más saludables para el corazón que otras, y que el consumo excesivo de mantequilla y de otras grasas de origen animal no suele ser el más recomendable en el cuidado de la salud.

Un estudio de calidad presentado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) menciona que si bien la mantequilla aporta vitaminas A, E y D, al ser un derivado de la leche, también contiene colesterol: aproximadamente 30 miligramos en una cucharada de mantequilla.

Para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades no trasmisibles, la Organización Mundial de la Salud (OMS), sugiere limitar el consumo de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta calórica diaria, y el de grasas trans a menos del 1%. (La mayoría de grasas saturadas provienen de productos alimenticios animales: mantequilla, quesos y carne roja; y las grasas trans se encuentran en muchos alimentos procesados y empaquetados: galletas, tartas, pasteles, bizcochos, pan dulce y donas). 

Diversos expertos en nutrición recomiendan remplazar alimentos altos en grasas saturadas y grasas trans, por alimentos que tienen grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, por ejemplo: utilizar aceite de cártamo o de oliva en lugar de mantequilla; preguntar en qué tipo de grasas se cocinan los alimentos cuando coma en un restaurante; evitar los alimentos fritos, empaquetados y procesados; remplazar las carnes rojas por pollo sin piel o pescado, algunos días de la semana, y sustituir los lácteos enteros con leche, yogur y queso bajos en grasas o desgrasados.

Fuentes:

  1. Indexmundi. Producción de lácteos, Mantequilla de México. https://www.indexmundi.com/agriculture/?pais=mx&producto=mantequilla&variable=produccion&l=es
    Producción de mantequilla en países seleccionados de América Latina en 2022. https://es.statista.com/estadisticas/1300490/america-latina-volumen-de-produccion-de-mantequilla-por-pais/
  2. Tamaño del mercado de mantequilla y análisis de acciones, tendencias y pronósticos de crecimiento(2023-2028). https://www.mordorintelligence.com/es/industry-reports/butter-market
  3. Boletín informativo del Consejo Nacional Agropecuario “En Contacto”. https://cna.org.mx/wp-content/uploads/2023/09/encontacto_30ago2023.pdf

Con las fiestas decembrinas, más gasto y más peso

  • Durante diciembre, se incrementa el gasto de las familias mexicanas.
  • Es el mes en el que más se consume cerveza, brandy, ron, tequila y destilados de agave.

Durante diciembre, los hogares mexicanos gastan un 27% más que en el resto del año y se estima que cada familia destina, en promedio, entre 2 mil y 5 mil pesos en la compra de ingredientes e insumos para la cena navideña, de acuerdo con un estudio realizado por Nielsen Consumer Facts. (1)

Los banquetes, brindis y cenas rompen con la rutina y traen consigo normalmente un exceso de calorías que, en promedio, puede provocar un aumento de peso corporal de entre 3 y 5 kilos, en esta temporada. El sobrepeso y la obesidad pueden, en consecuencia, ocasionar altos niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos y, en algunos casos, hipertensión. (2)

Una encuesta realizada por la BBC News Mundo, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), refiere que en México la tradición culinaria del mes de diciembre es comer los platillos típicos como: romeritos, pozole, pavo, pierna de cerdo, tamalitos, bacalao, ponche de frutas y ensalada de manzana. (3)

Y respecto a los alimentos relacionados con la preparación de los platillos para las festividades a los que se les destina más dinero, la consultora especializada Kantar señala que son: cóctel de frutas en almíbar, que crece sus ventas en un 42%, el pimiento morrón 24% y las cremas lácteas 19%.

Asimismo, afirma que diciembre es el mes en el que más se consume cerveza, brandy, ron, tequila y destilados de agave, whisky, vodka y ginebra. Y destaca que del  total del volumen de cerveza que se compra en el último mes del año, el 52% se compra entre los días 21 y 31.

Ante la epidemia de sobrepeso y obesidad y las enfermedades que conllevan, los expertos aconsejan,   además de no consumir nada en exceso, elegir alimentos bajos en grasa, en la medida de lo posible; revisar las etiquetas de los alimentos para conocer el contenido de grasa y azúcar; medir las porciones en los platos; tener actividad física; incluir frutas y verduras en la dieta, así como limitar el consumo de alcohol y priorizar el agua natural.

Fuentes

  1. Disfruta de las fiestas decembrinas, sin afectar tu economía. https://principal.com.mx/herramientas/boletines/no-afectes-tu-economia#:~:text=De%20acuerdo%20con%20un%20estudio,a%20los%20cr%C3%A9ditos%20al%20consumo.
  2. Hasta cinco kilos de peso se puede aumentar en las fiestas de Fin de Año. https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/201712/393
  3. Recetas para Navidad: ¿qué se come en los países de América Latina y de dónde viene esa tradición? https://www.bbc.com/mundo/noticias-59692163#:~:text=Romeritos%2C%20pozole%2C%20pavo%2C%20cerdo,la%20carta%20navide%C3%B1a%20de%20M%C3%A9xico.

Fármacos para bajar de peso, altas expectativas

  • Una herramienta que puede ser efectiva, en algunos casos.
  • Pueden causar efectos secundarios.

Los medicamentos para perder peso están causando furor en Estados Unidos como una forma aparentemente más sencilla de enfrentar la obesidad, sin dietas ni ejercicio, pero pudieran no ser la panacea que algunos esperan por diversos factores como sus efectos secundarios, elevado precio, la rápida recuperación de los kilos perdidos si se dejan de tomar e incluso algunos riesgos psicológicos.

Este tipo de fármacos, como el Ozempic (semaglutida), utilizado para el tratamiento de la diabetes tipo 2, imita una hormona llamada péptido 1, la cual estimula la producción de insulina y suprime la producción de glucagón, que eleva el azúcar en sangre. El cuerpo libera esa hormona después de una comida y viaja al cerebro provocando la sensación de saciedad. (1)

Sin embargo, si bien afirman diversos especialistas, consultados por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), este medicamento tiene más beneficios que riesgos, es importante destacar que debe ser prescrito de manera correcta por un médico internista o endocrinólogo.

En julio de este año, la Agencia Europea de Medicamentos señaló que evaluaba más de 150 informes para investigar el riesgo de pensamientos de autolesión y pensamientos suicidas con el uso de Ozempic y otros similares.

Además, de acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos MedlinePlus, la semaglutida puede ocasionar efectos secundarios, entre ellos, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, acidez estomacal o estreñimiento.

Asimismo, un estudio que financió el laboratorio danés Novo Nordisk (dueño de Ozempic y Wegovy), en el que participaron pacientes de Canadá, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y Japón, y publicado en la revista científica Diabetes, Obesity and Metabolism, reportó que las personas después de haber usado durante un año la semaglutida, y luego de haberla retirado, recuperaron dos tercios de su pérdida de peso anterior. (2)

Al ser una medicina costosa, para organizaciones como el Institute for Clinical and Economic Review, de Boston, es clave evaluar si los nuevos fármacos para bajar de peso son sostenibles para los sistemas de salud pública y los esquemas de seguros médicos, ya que, al tratarse de una condición crónica, implica que se tendría que dotar de manera permanente el fármaco, aspecto que proyectan, sería difícil de alcanzar. (3)

Expertos aplauden los nuevos medicamentos como una herramienta efectiva para algunos casos, pero advierten que no se deben abandonar los esfuerzos para comprender, primero, las raíces de la crisis de la obesidad, que la mayoría considera es resultado de cambios en la vida moderna, la dieta y los niveles de actividad y, segundo, para revertir efectivamente los aumentos en la obesidad, la diabetes y otras afecciones asociadas.

En este sentido, el especialista en obesidad del Centro de Prevención de la Obesidad de la Fundación New Balanceen el Hospital Infantil de Boston y profesor de pediatría en la Facultad de Medicina de Harvard, David Ludwig, advierte la necesidad de fondear con mayores recursos a las investigaciones orientadas a comprender los factores ambientales y dietéticos inmiscuidos en la obesidad. (4)

A nivel global, la obesidad y el sobrepeso se ubican como el problema de salud pública más grave. La Federación Mundial de Obesidad estima que en 2020 alrededor de 770 millones de adultos en todo el mundo se vieron afectados por esta enfermedad y se prevé que esa cifra supere los mil millones en 2030. En México, aproximadamente 7 de cada 10 adultos tienen dicha condición, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2022).

Fuentes

  1. Will the Ozempic Era Change How We Think About Being Fat and Being Thin? The New Yorker. March 20, 2023. https://www.newyorker.com/magazine/2023/03/27/will-the-ozempic-era-change-how-we-think-about-being-fat-and-being-thin
  2. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: The STEP 1 trial extension. Diabetes, Obesity and Metabolism. Volume24, Issue8 August 2022 Pages 1553-1564. https://dom-pubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/dom.14725
  3. Ozempic and Wegovy Don’t Cost What You Think They Do. The New York Times. https://www.nytimes.com/2023/10/22/health/ozempic-wegovy-price-cost.html
  4. Are new weight-loss drugs the answer to America’s obesity problem? The Harvard Gazette. https://news.harvard.edu/gazette/story/2023/07/are-new-weight-loss-drugs-the-answer-to-americas-obesity-problem/

Pan de muerto, una tradición… con muchas calorías

  • Del 27 de octubre al 1 de noviembre, los días con mayor cantidad de ventas.
  • El consumo en exceso de carbohidratos aumenta el riesgo de desarrollar algunas enfermedades.

En las celebraciones del “Día de Muertos” en México, el pan es uno de los elementos tradicionales que no puede faltar para recordar a los seres queridos y se estima que 8 de cada 10 mexicanos compra “pan de muerto” para colocarlo sobre la ofrenda o para comerlo con chocolate caliente, de acuerdo a la empresa global de datos Kantar

Una encuesta realizada por el portal de estadísticas Statista, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), señala que en nuestro país, aproximadamente el 94% de las y los entrevistados afirmaron consumir pan de muerto. Hoy se pueden encontrar diferentes opciones, entre las que destacan el tradicional, de ajonjolí, con algún relleno y tipo gourmet, elaborados con harina de trigo y azúcar como sus principales ingredientes. 

La venta de este tipo de pan en las tiendas de autoservicio representa el 13% de las ventas de pan durante la temporada, en tanto que los días en los que más se compra son del 27 de octubre hasta el 1 de noviembre, siendo las presentaciones individuales las más buscadas, destaca un estudio realizado por la empresa de información, datos y medición de mercados, Nielsen. (1)

Y si bien este producto es tan popular en la mesa de las y los mexicanos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alerta que una porción de pan de muerto tradicional (100 gramos) contiene 53.2 gramos de carbohidratos; 17.7 gramos de grasas; 36 miligramos de colesterol; 329 miligramos de sodio y 417 kcal, y si se acompaña de una taza de leche con chocolate, se suman otras 200 kcal. (2)

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, recomienda un aporte de 2,000 a 2,500 kcal al día para el hombre y de 1,500 a 2,000, para la mujer, ya que el consumo en exceso de carbohidratos en alimentos con altos contenidos de almidón o azucarados puede incrementar la cantidad de calorías totales, y llevar a un aumento de peso. 

Asimismo, los especialistas asocian el consumo elevado de azúcares con diversas patologías, como obesidad, alteraciones hepáticas, diabetes, enfermedad cardiovascular, hígado graso, entre otras, y recomiendan hábitos de vida saludables y una dieta equilibrada. 

Fuentes

  1. Nielsen. Especial día de muertos. https://www.nielsen.com/pt/insights/2019/especial-dia-de-muertos/
  2. IMSS. Información nutrimental del Pan de Muerto. https://twitter.com/Tu_IMSS/status/1189196944704360448   

Grasas trans, fantasmas que atacan al corazón

  • En México, papas fritas, galletas, pasteles y otros alimentos ultraprocesados no podrán exceder en 2% de ácidos grasos trans. 

El consumo en exceso de grasas trans aumenta los niveles de colesterol malo (LDL) y reduce los de colesterol bueno (HDL), e incrementa el riesgo de desarrollar cardiopatías y derrames cerebrales, señalan expertos. (1)

Un artículo publicado por la Escuela de Medicina de Harvard, consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), señala que comer alimentos ricos en grasas trans genera, además, enfermedades cardíacas, diabetes y otras afecciones crónicas. Incluso, pequeñas cantidades de grasas trans pueden dañar la salud. 

Las grasas trans artificiales son el resultado de un proceso industrial en el que se añade hidrógeno a aceites vegetales líquidos para que sean más sólidos. Son fáciles de usar, económicas de producir y duran mucho tiempo. Dan a los alimentos un sabor y una textura deseable y evita que se vuelvan rancios. (2)

Los principales alimentos que contienen este tipo de ingredientes son todos los ultraprocesados y fritos, como papas, galletas, pasteles, helados, donas, pizzas congeladas, palomitas para microondas, botanas saladas, salsas y manteca vegetal, entre otros. 

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el abuso en la ingesta de productos ultraprocesados con este tipo de grasas está vinculado con la muerte de aproximadamente 540 mil personas al año, en el mundo. “Su alto consumo aumenta el riesgo de muerte por cualquier causa en un 34%, muerte por enfermedad coronaria en un 28%, y enfermedad coronaria en un 21%”, sostiene. 

En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que cinco mil millones de personas están expuestas a las grasas trans y a las enfermedades que esto conlleva. Por ello,  alienta a la industria de los alimentos a eliminarlas de los productos, en consonancia con el compromiso asumido por la International Food and Beverage Alliance (IFBA). (3)

Por su parte, la OPS ha impulsado, entre los Estados miembros, acciones para eliminar estos ácidos grasos. En nuestro país, por ejemplo, ya hubo una respuesta en la materia, pues el Congreso aprobó una reforma a la Ley General de Salud, que todo indica sea efectiva a partir de este mes de septiembre, en la que se estipula que los alimentos ultraprocesados no podrán exceder en 2% de ácidos grasos trans de producción industrial. (4)

Fuentes

  1. Grasas trans. https://www.goredforwomen.org/es/healthy-living/healthy-eating/eat-smart/fats/trans-fat
  2. Grasas trans. American Heart Association. https://www.goredforwomen.org/es/healthy-living/healthy-eating/eat-smart/fats/trans-fat
  3. Cinco mil millones de personas sin protección frente a las grasas trans están expuestas a enfermedades cardiacas. OMS. https://www.who.int/es/news/item/23-01-2023-five-billion-people-unprotected-from-trans-fat-leading-to-heart-disease
  4. Decreto por el que se adiciona un artículo 216 Bis a la Ley General de Salud. Diario Oficial de la Federación Marzo 2023. https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5683777&fecha=24/03/2023#gsc.tab=0

Embarazo y obesidad, combinación de alto riesgo

  • 21 millones de mujeres en México padecen sobrepeso u obesidad.

Los riesgos a la salud cuando una mujer está embarazada y también tiene sobrepeso u obesidad pueden acrecentarse, de manera importante, no solo en la progenitora, sino también en la formación, desarrollo y crecimiento del bebé, señala una investigación publicada en la revista Ginecología y Obstetricia de México, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), en el marco del Día de las Madres.

Dicha publicación refiere que entre las complicaciones para las mujeres embarazadas que presentan obesidad, están la amenaza de aborto, diabetes e hipertensión, mientras que en sus hijos en el periodo perinatal (entre la semana 28 de gestación al séptimo día de vida fuera del útero) esta condición puede derivar en: una baja puntuación en el exámen Apgar (examen rápido que se realiza al primer y quinto minuto después del nacimiento del bebé), macrosomía, malformaciones y mayor necesidad de ingresos a cuidados intensivos. (1)

Aunado a esto, el Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, de Estados Unidos, advierte que dicha condición en las mujeres gestantes también puede aumentar en aproximadamente un 15% la probabilidad de que el bebé nazca con un defecto cardíaco, así como mayor riesgo de que desarrolle obesidad y diabetes tipo 2 a lo largo de su vida. (2)

[…] entre las complicaciones para las mujeres embarazadas que presentan obesidad, están la amenaza de aborto, diabetes e hipertensión […]

Sobre este mismo tema, la revista médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) publicó los resultados de una investigación en la que hubo hallazgos importantes, entre ellos, que una madre con sobrepeso u obesidad tiene 1.4 veces mayor riesgo de preeclampsia, hasta 2.14 veces mayor riesgo de que su parto sea inducido y 1.16 veces mayor riesgo de hemorragia posparto, mientras que la infección genital es 1.24 veces más probable y la infección de la herida quirúrgica lo es 1.27 veces mayor. (3)

Cabe destacar que de acuerdo con la Federación Mundial de la Obesidad, México ocupa el 5º lugar de obesidad en el mundo, con 21 millones de mujeres que la padecen, lo que significa una prevalencia del 41% entre ellas, y 15 millones de hombres con una prevalencia del 31%. Se estima que para 2030, el 36.8% de las personas del país tengan obesidad, con un incremento anual del 1.6%.  Esto equivale a más de 35 millones de adultos para la siguiente década. La Federación clasifica esta cifra como muy alta. (4)

Un estudio difundido por The British Medical Journal detalla que el consumo materno de alimentos ultraprocesados ​​por parte de la madre durante el proceso de crianza se asoció con un mayor riesgo de sobrepeso u obesidad en la descendencia, datos que, según los especialistas, respaldan la importancia de apuntalar las recomendaciones dietéticas para mejorar la nutrición de las mujeres en edad reproductiva y salud en sus hijas e hijos. (5)

De acuerdo a los especialistas de Mayo Clinic es importante tener en cuenta el peso previo al embarazo, el Índice de Masa Corporal (IMC) y acudir a un médico para determinar cuánto peso se debe aumentar durante el proceso de embarazo; asimismo, recomiendan pautas que pueden ofrecer una guía, por ejemplo, durante un embarazo de un solo bebé y en el cual la madre tenga un IMC mayor a 30, el aumento de peso recomendado es de 5 a 9 kilogramos, mientras que cuando el embarazo es múltiple, con una madre con un IMC mayor a 30, se estima entre 11 y 19 kilogramos, aunque los expertos también consideran que en lugar de centrarse en el aumento de una cantidad específica de peso, lo fundamental es evitar el aumento excesivo de peso durante el embarazo. (6)

Fuentes

  1. Obesidad y sus complicaciones maternas y perinatales. Revista de Ginecología y Obstetricia de México. Julio 2021. https://ginecologiayobstetricia.org.mx/articulo/obesidad-y-sus-complicaciones-maternas-y-perinatales
  2. ¿El sobrepeso y la obesidad afectan el embarazo? Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver. https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/obesity/informacion/preguntas-embarazo#:~:text=Las%20mujeres%20que%20tienen%20sobrepeso,probabilidad%20de%20parto%20por%20ces%C3%A1rea.&text=La%20diabetes%20gestacional%20es%20la%20diabetes%20que%20comienza%20durante%20el%20embarazo.
  3. Índice de masa corporal pregestacional y riesgo de eventos adversos maternos. Revista médica del Instituto Mexicano del Seguro Social. http://revistamedica.imss.gob.mx/editorial/index.php/revista_medica/article/view/2549/3968#:~:text=documentan%20en%20la%20madre%20con,lo%20es%201.27%20veces%20m%C3%A1s
  4. México ocupa el 5º lugar de obesidad en el mundo. https://alianzasalud.org.mx/2022/03/mexico-ocupa-el-5o-lugar-de-obesidad-en-el-mundo/#:~:text=millones%20para%202030.-,México%20ocupa%20el%205º%20lugar%20de%20obesidad%20en%20el%20mundo,un%20incremento%20anual%20del%201.6%25.
  5. Maternal consumption of ultra-processed foods and subsequent risk of offspring overweight or obesity: results from three prospective cohort studies. The British Medical Journal. https://www.bmj.com/content/379/bmj-2022-071767
  6. Embarazo y obesidad: infórmate sobre los riesgos. Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/in-depth/pregnancy-and-obesity/art-20044409

La grave problemática de la obesidad Infantil en México

“Mira que hermoso bebe y tan gordito” es un comentario que muchos padres de familia mexicanos lo siguen considerando como un halago y reconocimiento. En México, en etapas tempranas de la vida, el estar “robusto” sigue siendo considerado como un atributo positivo y algo mucho mejor, que estar delgado.

El problema es que muchas veces esta “grasita de bebe” se convierte en “grasa infantil”, grasa adolescente “ y “grasa adulta” con sus consecuencias negativas en la salud física y mental de las personas. Por otro lado, es frecuente que los padres de familia, no quieran ver la obesidad en sus hijas o hijos, autoconvenciéndose que el problema es “pasajero” y que de alguna manera se le quitara cuando “crezca”, situación que muchas veces no sucede.

Recordemos que en todas las etapas de la vida, la obesidad es una enfermedad. El grave problema de la obesidad infantil es un fenómeno creciente en todo el mundo. Muchos países como México, pasaron rápidamente de tener graves problemas de desnutrición infantil, a presentar altísimas prevalencias de obesidad infantil. Todo esto en dos o tres generaciones. Como ejemplo, podemos mencionar que tanto el hospital infantil de México como el ex-Instituto Nacional de la Nutrición, se fundaron para combatir la desnutrición infanti y actualmente tratan principalmente muchas enfermedades relacionadas con obesidad.

En este colaboración, discutiremos algunos aspectos relevantes de la problemática de la obesidad infantil en México.

Definición y diagnóstico

La obesidad infantil se define como el exceso de grasa corporal en niños y niñas. El “exceso de grasa corporal” se refleja en el peso corporal, por lo que una manera de diagnosticar la obesidad infantil en niñas y niños menores de 5 años es considerar que si el peso para la talla de una niña o un niño está a más de 3 desviaciones del estándar, el paciente padece obesidad. Si el peso para la talla esta entre 2 y 3 desviaciones estándar, entonces el diagnóstico es sobrepeso. Este es el parámetro establecido por la NOM 008. 

Pongamos dos ejemplos:

Roberto tiene 2 años (24 meses) tiene una longitud de 90 cm y peso 17 kg. De acuerdo con el estándar, un niño promedio de esa longitud debe de pesar 13 kg. El estándar indica que el peso de Roberto está a 3 desviaciones estándar del promedio, por lo que el diagnóstico es obesidad. 

Susana tiene 4 años y tiene una longitud de 95 cm y un peso de 16.7 kg. La tabla del estándar indica que Susana está a 2 desviaciones estándares del peso promedio para esa longitud (14 kg). Susana no presenta obesidad pero si padece sobrepeso. 

A partir de los 5 años, para el diagnóstico se utiliza el índice de masa corporal definido como:

Se establece que si el IMC para su edad y sexo de un prescolar, escolar o adolescente es mayor a 2 desviaciones estándares del promedio, el paciente padece obesidad.

Pongamos dos ejemplos:

Carlos tiene 6 años, peso 33 kg y mide 1.20m. Por lo tanto, su IMC es de 22.9 (IMC= (33kg)/ (1.2×1.2m). De acuerdo al estándar, el IMC de Carlos se encuentra a más de 3 desviaciones estándares del promedio por lo que padece obesidad.

Lorena es una niña de 10 años con un peso de 45 kg y una talla de 1.30m. Por lo tanto, su IMC es de 26.6. De acuerdo al estándar, el IMC de Lorena se encuentra a más de 3 desviaciones estándares del promedio por lo que padece obesidad.

Prevalencia de obesidad infantil en México

De acuerdo con la última encuesta de salud y nutrición (ENSANUT, 2021) la prevalencia de obesidad en menores de 5 años en México es del 7.8%; lo que equivale a casi 800 mil preescolares. 

En el grupo de edad de 5-11 años se reporta una prevalencia nacional de obesidad del 18.6%; siendo un 23.8% en hombres y 13.1%. Casi 1 de 4 niños en México padece obesidad y casi 1 de cada 3 niños padece sobrepeso u obesidad. En un periodo de 20 años, la prevalencia de obesidad en este grupo de edad se ha duplicado. A mayor edad de los niños, mayor es la prevalencia de obesidad, lo que sugiere que el ambiente escolar sigue siendo altamente “obesogénico”. A nivel mundial se reporta una prevalencia de obesidad en población de 5-19 de cerca del 7%. Varias fuentes reportan que México es de los países con mayor prevalencia de obesidad infantil a nivel mundial. 

La OMS reporta que a nivel mundial y para el 2020, casi 40 millones de prescolares presentaban sobrepeso u obesidad y que casi 400 millones de niñas y niños de 5-19 años sufrían sobrepeso u obesidad.

La misma ENSANUT 2021 reporta que las bebidas endulzadas fueron consumidas por cerca de 87% de los preescolares y 53% consumió botanas, dulces y postres. Por otra parte, alrededor de 40% consumió cereales dulces y poco más de 14% carnes procesadas.

Con respecto a la dieta de los escolares se reporta que solamente 2 de cada 10 niños escolares consumen verduras y leguminosas. Por otro lado, 92.9% consumieron bebidas endulzadas y más de 50% de los escolares consumieron botanas, dulces y postres y cereales dulces. 

Causas de la obesidad infantil

La obesidad es el resultado de una compleja interacción de factores que regulan tanto procesos fisiológicos, como las preferencias alimentarias y la actividad física de forma crónica, así como de entornos obesogénico que fomenta el consumo elevado de energía (calorías), productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, y un comportamiento sedentario. Factores genéticos también pueden estar involucrados.

Varios factores se han identificado como factores de riesgo para la obesidad infantil: Dietas con altos niveles de alimentos ultraprocesados, bajos consumos de frutas y verduras frescas, las limitaciones en acceso a alimentos saludables, la reducción de la actividad física, el abuso en el uso de dispositivos electrónicos y las intensas estrategias de comercialización y publicidad dirigida a niños de alimentos y bebidas ultraprocesadas, son algunos de ellos. Por otro lado, los grandes cambios sociales de las últimas décadas, han creado entornos obesogénicos a nivel familiar y comunitario, los cuales promueven el consumo de productos ultraprocesados con altas densidades energéticas como botanas y bebidas azucaradas. El sistema alimentario actual basado en el consumismo de productos ultraprocesados, no responde a las necesidades nutricionales de la niñez. Aunque muchos países han establecido en sus leyes el derecho de la niñez a una alimentación saludable, pocas políticas públicas efectivas se han implementado por lo que la obesidad infantil sigue siendo un problema creciente a nivel mundial. 

Consecuencias de la obesidad infantil

Las prevalencias crecientes de sobrepeso y obesidad infantil y en adolescentes incrementan de forma relevante el riesgo a varios padecimientos físicos y emocionales tanto del niño o niña como para su futuro como adulto. En el caso de los niñas, niños y adolescentes que se ven afectados por el sobrepeso se presentan mayores posibilidades de desarrollar diabetes, obesidad, enfermedades crónicas no transmisibles y algunos tipos de cáncer a lo largo de sus vidas. En el corto plazo, niñas y niños tienen mayor riesgo de presentar dificultades cognitivas, emocionales, baja autoestima, estigmatización, socialización deficiente y/o depresión. 

Conclusiones 

El sobrepeso y la obesidad infantil se ha convertido en un problema de salud pública que debe ocupar un lugar prioritario en las agendas de salud y desarrollo sostenible a nivel país y región. Tiene impactos negativo en el corto, mediano y largo plazo en la salud física, mental, emocional de niños, niñas, adolescentes y adultos.

La obesidad en niñas y niños se debe considerar como un tema de protección integral a sus derechos. Es fundamental priorizar la prevención durante los primeros años de vida ya que este periodo. es una ventana de oportunidad para garantizar el derecho a la alimentación, nutrición y salud de las niñas, niños en su presente y en su futuro. Los costos sociales y económicos de no hacerlo, son enormes. 

Las escuelas tienen un papel crucial en la prevención de la obesidad infantil. Aunque la etapa de la educación básica tiene el potencial de fortalecer hábitos de alimentación saludable y de actividad física que puede acompañar a niñas y niños por el resto de sus vidas, la realidad muchas veces es totalmente a la inversa; las escuelas tienen ambientes obesogénicos que fomentan el consumos de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas que son de los principales factores de riesgo asociados al obesidad.

Políticas públicas como impuestos a bebidas azucaradas, reglamentos que regulan la publicidad de alimentos infantiles y un etiquetado claro y comprensible para los consumidores también son útiles para combatir este problema. En muchos países, incluyendo México, se ha implementado el etiquetado frontal de advertencia en productos ultraprocesados. La evidencia demuestra que esto puede contribuir a elecciones más saludables por los consumidores debido a su fácil comprensión.

A nivel familiar los padres de familia deben de buscar que la familia tenga una alimentación más consciente y sostenible. El ejemplo, enseña más que mil palabras. Algunas recomendaciones básicas son: Retomar el consumo de productos frescos y locales, cocinar más en casa, comer en familia sin “invitar a la pantalla”, menos consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas endulzadas y revalorizar a las comidas como oportunidades de convivencia familiar. Si tienes dudas, consulta con una nutrióloga o nutriólogo para que te oriente. 

Referencias

  1. ENSANUT, 2021.
  2. UNICEF 2021. El sobrepeso en la niñez.
  3. Norma Oficial Mexicana NOM-008-SSA3-2017, para el tratamiento integral del sobrepeso y la obesidad.

Bioquímica nutricional, enfoque especializado para atajar sobrepeso y obesidad: Julián Murillo

  • Comprender a fondo el funcionamiento de los órganos y sus procesos permite establecer estrategias más precisas.

El sobrepeso y la obesidad se caracterizan porque se presenta un proceso inflamatorio constante y continuo que al tener un abordaje desde lo metabólico y bioquímico para su comprensión respecto a la causa, el diagnóstico y el tratamiento, abre la posibilidad de diseñar una intervención más precisa y de mayor efectividad desde un punto de vista alimentario y nutricional.

Así lo señaló en entrevista exclusiva para el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), Óscar Julián Murillo Torres, Nutricionista Dietista, quien se refirió a la bioquímica como una ciencia que puede ayudar para conocer cuáles son los principios y fundamentos metabólicos, así como comprender su fisiopatología y por ende, determinar el mejor manejo individualizado de un paciente.

Respecto a la forma en que esta nueva perspectiva permite ahondar en el funcionamiento del cuerpo, sus sistemas y sus órganos para comprender mejor la condición del sobrepeso y la obesidad, destacó que es posible analizar “cómo a partir de los nutrientes obtenidos de los alimentos, es posible disminuir ese fenómeno proinflamatorio, por ejemplo, por parte de antioxidantes como flavonoides, vitaminas (A,D,E y C), de ciertos minerales como selenio y zinc que, sirven para que algunas enzimas puedan neutralizar esas condiciones proinflamatorias y prooxidantes”.

El también Coordinador de la Licenciatura en Nutrición en la Universidad Anáhuac de Puebla detalló que esa es la gran aplicación de la bioquímica al sobrepeso y la obesidad, que se considera un síndrome, es decir, una alteración de múltiples sistemas donde el paciente tiene afectaciones en diferentes niveles, lo cual permite comprender e intervenir de manera acertada en un tratamiento.

“La comprensión a fondo del funcionamiento normal de nuestro cuerpo nos facilita identificar cuando no funciona o se altera ese proceso y por ende da una oportunidad para hacer una intervención terapéutica en el campo de la nutrición, de acuerdo con las necesidades individuales de cada paciente” explicó el Maestro en Bioquímica.

Asimismo, mencionó que gran parte del origen del sobrepeso y la obesidad está relacionado con hábitos, estilos de vida, así como factores de diferentes tipos, como genéticos, medioambientales, psicológicos, culturales, políticos y económicos, entre otros. Sin embargo, la consecuencia de estos padecimientos es netamente metabólica.

Finalmente, el experto recomendó a las personas que quieren mejorar sus hábitos alimenticios acudir a un profesional de la nutrición y no dar credibilidad a la información que carece de sustento; al iniciar un tratamiento, no desesperarse por alcanzar resultados rápidamente, y optar por alimentos naturales en la dieta diaria.

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